Desde el primer instante, la clásica lavanda francesa se combina con el lavandín, creando una salida herbal y fresca que invita al descanso y la relajación profunda. En el corazón, la delicada freesia floral aporta un toque elegante y suave que envuelve los sentidos. Finalmente, en el fondo, los acordes de alíceles y sándalo cremoso brindan calidez y profundidad, envolviendo cada espacio con una atmósfera acogedora y pura.
Perfecta para velas aromáticas que buscan transmitir tranquilidad y pureza. Ideal para momentos de autocuidado, meditación o simplemente para regalarte un instante de paz en medio del día.
Incorpora esta fragancia en tus espacios y disfruta de un refugio donde reina la calma, la serenidad y el bienestar.











